Alejandra Pasino. Las revoluciones hispanoamericanas entre Londres y Cádiz. El americanismo de Blanco White y su recepción en el Río de la Plata. 1810-1815. Rosario: Prohistoria, 2025, 243 pp.

Por Ariel Alberto Eiris

 

Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas

Universidad Católica Argentina

Universidad del Salvador

  Argentina

https://orcid.org/0000-0001-9961-4552

 

PolHis, Revista Bibliográfica Del Programa Interuniversitario De Historia Política,

Año 18, N° 36, pp. 178-180

Junio-Diciembre de 2025

ISSN 1853-7723

ARK-CAICYT

https://id.caicyt.gov.ar/ark:/s18537723/g5z7h1rri

 

 

 

Las investigaciones sobre la circulación de lenguajes y discursos a través de la prensa de principios del siglo XIX han tenido significativos avances historiográficos en los últimos tiempos. Entre ellos se destaca el marco atlántico como escala de análisis, lo que permite superar las lecturas localistas o circunscriptas a visiones nacionalistas alejadas de las historias conectadas de los diferentes espacios. En ese registro se inscribe el reciente libro de Alejandra Pasino. El mismo constituye un extracto de lo que fue su reciente tesis doctoral y que es el resultado de un extenso proceso investigativo expresado en numerosas publicaciones previas, como artículos y capítulos de libros. No obstante, esta obra no reproduce aspectos ya tratados por la autora, sino que ahonda en cuestiones que enriquecen y profundizan no solo las circulaciones de los lenguajes políticos, sino también las redes vinculares de agentes letrados y productores de discursos.

Este aporte es logrado a través del estudio del sevillano José María Blanco y Crespo, apodado Blanco White, quien residió en Londres durante los procesos revolucionarios desde 1808 a 1815 donde redacto el periódico El Español. Desde allí tomó una posición próxima a los movimientos hispanoamericanos, aunque desde la aceptación de la autoridad real de Fernando VII -aun cautivo por Napoleón- y la defensa de la integridad de la monarquía sin apoyar así las independencias desencadenadas.

Desde esta figura, Pasino ahonda en la forma en que sus escritos fueron el resultado de diferentes agentes americanos que convivían o residían circunstancialmente en Londres junto con él y la manera en que se formó una red de escritores públicos, cuyo canal de expresión fue su periódico y la visión americanista que este representó. A la vez, la autora se detiene a estudiar la recepción que en la prensa rioplatense se hizo de esta publicación, y la manera en que ello fue utilizado y resignificado por los debates internos que enfrentaba la revolución local.

La obra se divide en tres capítulos, precedidos por un prólogo analítico de Marcela Ternavasio y la introducción de Pasino donde se precisa la inserción historiográfica y el aporte de la investigación. El primer capítulo se centra en la presentación de información y análisis sobre la residencia de Blanco White en Londres, los vínculos que le permiten iniciar su periódico y como forjó relaciones con figuras centrales de las independencias hispanoamericanas como los novohispanos fray Servando Teresa de Mier, Antonio Joaquín Pérez, el caraqueño Andrés Bello o el rioplatense Manuel Moreno. A partir de allí, estudia en el capítulo dos la formación del discurso americanista, pero centrado en la lectura e interpretación que Blanco White hacía del proceso rioplatense. Finalmente, en el capítulo tres se identifica la recepción que sus escritores tuvieron en la prensa local y la resignificación y utilización que hicieron otros redactores de periódicos como el deán Gregorio Funes, Pedro José Agrelo, Vicente Pazos Silva (o Pazos Kanki) y Bernardo de Monteagudo. Para ese estudio, Pasino no solo aporta el análisis de la prensa, sino que suma documentación de otros tipos de impresos, correspondencia privada, diplomática y material de decretos y actas legislativas. Todo debidamente indicado en el apartado final.

Como resultado, la obra constituye un aporte relevante para la historiografía de las revoluciones atlánticas, particularmente la rioplatense, pero desde una lectura transregional a través de la circulación de agentes y discursos por Cadiz, Londres y Buenos Aires. Además de ello, representa un aporte al estudio de la figura de Blanco White y las redes con las que estaba conectado en un contexto de guerra y redefinición institucional, lo que permite repensar a este tipo de actores desde el marco de incertidumbre en que actuaban sin visiones teleológicas.