Carlos Gorosito, Una nueva sociedad en la frontera. La emergencia de un orden institucional y político en la campaña santafesina 1856-1880. Rosario: Prohistoria, 2023, pp. 108.
Por Gustavo Federico Belzunces
Universidad Nacional de Luján
Luján, Argentina
PolHis, Revista Bibliográfica Del Programa Interuniversitario De Historia Política,
Año 17, N° 33, pp. 148-150
Enero- Junio de 2024
ISSN 1853-7723
La ocupación del espacio rural en la provincia de Santa Fe tuvo la particularidad de realizarse mediante la conformación de colonias de inmigrantes. Como consecuencia, una nueva sociedad surgió en la campaña santafesina, cuyas demandas plantearon a la elite provincial la necesidad de organizarla mediante instituciones. Este proceso de equipamiento político del Estado en las colonias se propuso estudiar Carlos Gorosito en este libro titulado Una nueva sociedad en la frontera. La emergencia de un orden institucional y político en la campaña santafesina 1856-1880. Una perspectiva, cuyo análisis en la periferia rural, podríamos enmarcar en los estudios del Estado “desde adentro”. En ella, el objeto no son los inmigrantes, sino la manera en que estos participaron, modelaron y ampliaron la necesidad de estatidad. De este modo, el espacio de estudio se define más por criterios político-institucionales que por criterios étnico-culturales de la región provincial en la que se fundaron las colonias, aunque estos últimos no dejan de ser relevantes. En este escenario, el autor persigue la hipótesis según la cual, los colonos tuvieron una participación fundamental en la construcción de la institucionalidad, formando parte de la municipalidad, el juzgado de paz y las políticas de promoción de la inmigración.
El libro, resultado de su Tesis de Maestría en la Universidad Torcuato Di Tella, se constituye como un texto breve y de fácil lectura, dividido en cuatro capítulos acompañados de una conclusión. En el capítulo I, el autor realiza un racconto de las primeras publicaciones sobre la vida en las colonias, así como un recorrido analítico por la producción historiográfica sobre la materia. En este marco, podemos suponer que su trabajo se inscribe en los estudios con miradas más globales sobre el Estado, las burocracias y las instituciones en la cuestión migratoria, enriqueciendo las potencialidades de este campo historiográfico hacia nuevos y más amplios horizontes asociados a la historia institucional del país y la provincia de análisis.
En el capítulo II, el autor realiza una breve historia de la provincia de Santa Fe hasta mediados del siglo XIX. El foco está puesto en la elite provincial, a la que describe como endogámica pero abierta a nuevos miembros, con disposición a entablar alianzas con extranjeros. Esta impronta es de importancia para comprender el proceso de colonización y las alianzas con los empresarios encargados de fomentar la inmigración y la ocupación del espacio, en la que parece fue una estrategia de integración y asimilación.
Así, en el capítulo III, Gorosito comienza describiendo las penurias del espacio santafesino desde la prosperidad tardo colonial hasta la crisis revolucionaria y las consecuencias destructivas de la guerra. Para adentrarse, a continuación, en la década de 1850, cuando el compromiso de las elites para despegarse de los conflictos, inauguró un nuevo período de estabilidad que propició el marco para la frenética expansión económica y demográfica de las décadas siguientes.
En efecto, en el capítulo IV, el lector podrá acercarse a información cuantitativa y cualitativa para ponderar esta trasformación. En ella, el autor analiza el avance de la administración estatal en estas localidades de inmigrantes como el resultado de la interacción entre el poder público, los empresarios colonizadores y los propios colonos. Al mismo tiempo, las distintas formas de colonización permiten observar matices y cambios en las estrategias de construcción institucional, que el mismo indaga analizando en detalle cada una de las experiencias en las tres comunidades primigenias de la colonia Esperanza, San Carlos y San Gerónimo fundadas entre 1856 y 1858. Aun así, hacia la década de 1880, sus evidencias sugieren una administración cada vez más ligada al control del gobierno provincial sobre la población y la propiedad, limitando las posibilidades de participación horizontal.
En suma, la obra nos presenta un complejo entramado de relaciones entre los colonos, los empresarios, las elites provinciales y los incipientes poderes locales, por el cual que fue tomando forma la ocupación institucional del espacio rural santafesino. En este proceso, es factible observar la simplificación de las diferencias entre las comunidades hacia la mediación de los poderes nacientes del Estado provincial que implicaron mayores recortes en las potestades vecinales sobre los gobiernos de las colonias. En consecuencia, las elites provinciales que habían mostrado espacios de apertura a la participación en el andamiaje institucional desde los inicios de la colonización, parecen haber priorizado en las últimas décadas del siglo XIX, mayores estrategias de control y contrapesos a las autonomías de las comunidades.